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lunes, 26 de agosto de 2013

Hace mucho tiempo que no tenía tantas ganas de escribir, lástima que coincida con el poco tiempo que tengo. Pero de vez en cuando hay que sacárselo de adentro, o te sigue asfixiando hasta que ya no es solo necesidad creativa. Tanto modelo, tanto paper, tanto gráfico...es bueno escaparse aunque solo sea por unas cuantas palabras.


"Su mirada estaba borrosa de tanto llorar. Ya ni siquiera se molestaba en secarse los ojos, ni las mejillas. Había contenido ese llanto demasiado tiempo, y ya no podía más, debía dejar que las lágrimas pasaran por si solas. De todas maneras ya no le interesaba ver lo que había adelante suyo, ya sabía qué pasaría y claramente no estaba interesada. "Tiempo al tiempo", eso le habían dicho ya en más de una ocasión, y comenzaba a pensar que tenían razón. Sin embargo, eso la hacía sentir incómoda. Estaba acostumbrada a tener el control de la situación. "Tiempo al tiempo", es decir, no puedes hacer nada, solo ver el tiempo correr, y avanzar con él.

Rabia. Impotencia. Inseguridad. Ni siquiera sabía qué tenía que decir en una situación así, y para el caso que en verdad nada de lo que dijera importaría.


Se secó las lágrimas y miró a su alrededor, todos comenzaban a levantarse y caminar. Era hora, ella también tenía que ir. Sabía que todos la miraban de reojo, con esa desagradable mirada de compasión. La verdad, ya prácticamente nada le importaba, solo no fijar la vista en el féretro que tenía delante. Aquel féretro vacío, un mero símbolo, ni siquiera sería capaz de despedirse correctamente, si es que existía una manera correcta de hacerlo.


Impotencia. Ese sentimiento de impotencia no la abandonaba. No podía creer que las cosas terminaran así, tan fácil, de un día para otro. Miles de horas, miles de proyectos, miles de sueños, destruidos de un día para otro.


Afuera llovía torrencialmente, la gente caminaba debajo de sus paraguas. Así era más fácil esconderse entre la multitud. 

Ya no había nada que hacer, solo avanzar. Había decidido realizar ese viaje que siempre había querido hacer. Hace un par de años ya que pensaba que no tendría que hacerlo sola. Claro que eso ya quedaba descartado, pero la verdad es que no la desanimaba. Siempre lo estaba aplazando, por un montón de razones que ya ni recordaba, pero esta vez no. Esta vez sentía que lo necesitaba, y que nada era más importante.


Una vez que llegó a casa, se recostó. Estaba empapada, pero no sentía frío, ni tenía fuerzas para nada más. En donde posara la vista se le venían miles de recuerdos a la mente, algunos más dolorosos que otros. Pronto se quedó dormida. Cuando despertó afinó los últimos detalles de su viaje, terminó su maleta y guardó sus documentos, esperando el transfer que la llevaría al aeropuerto.

Poco a poco empezó a sentir su presencia a su lado, a donde caminara, sentía su compañía. Esto la hacía sentir intranquila, pero feliz, y decidió no darle mayor importancia. Seguramente era normal.

Con una sonrisa en los labios se subió al transfer, y este partió camino al aeropuerto. No pasó mucho tiempo antes de que estuviera subiéndose al avión. No sabía por qué, pero sentía que ese viaje le cambiaría la vida. 

Como se sentía un poco intranquila, decidió tomar un tranquilizante, con el que dormiría buena parte del viaje. Se recostó y no pasó mucho tiempo para que comenzara a soñar. Soñaba que volaba, pero no en el avión. No. Volaba por si sola, como si tuviese alas. Volaba en su compañía, de su mano, entre las nubes. Rebozaba de felicidad.

Soñó que poco a poco dejaban el avión atrás y se sumergían una y otra vez en las nubes, quedando empapados, riendo y gritando. De reojo pudo ver cómo el avión experimentaba una extraña turbulencia, y empezaba a volar de una forma inestable. Se asustó, y por un momento sintió que despertaba, que aun estaba en su asiento, y que este se movía. Sentía gritos desesperados. Pero solo por un momento. Lo siguiente que vio fue su sonrisa, lo siguiente que sintió fue su calor. Volvían a estar juntos, en las nubes, y jamás se separarían. Soñó que su sueño terminaba, que bajaba del avión y al fin se encontraba en ese lugar que tantas ilusiones le hacía. Ahora por fin podría conocer todo lo que quisiese, y no se encontraba sola, que era lo más importante. Cada vez que miraba hacia el lado, esa sonrisa estaba ahí, solo para ella, y ahora tenían el mundo delante de ellos, y sabía que nunca, jamás, volverían a separarse. 

Nunca había sido tan feliz.""


miércoles, 6 de marzo de 2013

Un sueño.

"Si hay una sensación que odio, es tener ganas de escribir y que la inspiración no te acompañe. Es casi tan desagradable como tener la historia perfecta, y nada para anotar (y una memoria como la mía)".


Por la vereda del frente estaban construyendo un nuevo edificio. Un edificio muy alto y moderno.
No sabía para qué era, pero seguramente sería para lindos departamentos que darían hogar a muchas familias. O a lo mejor, se trataban de oficinas para nuevas o viejas empresas.
Una grúa vigilaba la faena desde el cielo, mientras que los constructores se movían de un lado a otro, instalando fierros, pasando concreto, perfeccionando las métricas.

Elisa se maravilló al comprobar que su árbol favorito seguía ahí, y que por el momento, parecía sobrevivir a los escombros que se ubicaban en su cercanía.
Elisa continuó trabajando, en un edificio mucho menos moderno que el que estaban construyendo, pero en una buena oficina, ajena al ruido y el calor que había afuera. Mientras tipeaba cosas que ya no entendía en su computador, se sintió un poco mareada, por lo que decidió ponerse de pie y caminar un rato, tomar algo de agua helada.

Antes de volver a trabajar decidió tomar un poco de aire libre, y salió a la entrada de su edificio, donde una leve brisa aligeraba el calor de ese día. Sin saber por qué, decidió salir del terreno del edificio y se dirigió al parque que tenía al frente. Una vez allí, se sacó los zapatos. Amaba sentir el pasto bajo sus pies, caminar, acostarse en el suelo, mirar el cielo, las nubes y cómo estas juegan y se mueven y esconden detrás de la copa de los árboles, saliendo de su campo de visión. Elisa se quedó en esa posición, mirando el cielo. No se dio cuenta cuando se quedó dormida, el clima era tibio con una suave brisa que la arrullaba, y ella se sentía cansada.

Después de un rato Elisa comenzó a soñar. Soñaba que despertaba en un parque. Al principio pensó que simplemente había despertado, pero cuando se dirigió de nuevo hacia el edificio donde trabajaba, este no estaba ahí. No entendió lo que pasaba, pero se dio cuenta de que ninguno de los edificios que antes estaban ahí, existían, ni siquiera el que estaban construyendo. "A lo mejor estoy desorientada" pensó Elisa, pero desde ahí podía ver aquel árbol que le gustaba, en la misma posición que debía estar.
Elisa no entendía qué sucedía, intentó buscar a alguien para preguntarles algo, pero tampoco vio a nadie. Finalmente decidió que aun estaba soñando y decidió no darle importancia.
Se puso a caminar, descalza, por el parque, en dirección a su casa. Era un largo camino, pero ella no sentía calor, ni hambre, ni cansancio. Mientras caminaba sintió que alguien la seguía. Dio media vuelta, pero no vio a nadie, por lo que siguió caminando.

Al rato caminando se dio cuenta que no sabía dónde estaba. Nada era como ella recordaba. Todo era naturaleza, y ella se encontraba en un hermoso valle rodeado de una cordillera nevada. Se sentó a ver a su alrededor, maravillada por ese hermoso paisaje, pero se sintió abrumada, y sola. Ese repentino sentido de soledad le dolió, y eso la asustó, pues en un sueño no se supone que sientas dolor. "A lo mejor no es un sueño". Sintió que esa idea quedaba en el aire, flotando frente a ella, probando su temple y su capacidad de comprensión.

Sin saber por qué, Elisa se levantó, y empezó a correr en dirección contraria a la que había estado tomando, corrió por lo que le pareció una eternidad, hasta que todo se volvió un borrón. Cada vez iba más y más rápido, y de pronto la invadió la sensación de no poder detenerse nunca. No le importó, le agradaba esa idea, correr hasta siempre, huyendo de lo que no entendía y dejaba atrás. Elisa siguió corriendo hasta que de pronto, sintió que chocaba con algo. No se lastimó como debía, sobre todo por la velocidad a la que iba, pero de todas maneras el choque la hizo caer. Al mirar qué había causado el impacto vio a una persona. La miraba, sonriendo. Le tendió una mano para ayudarla a ponerse de pie. Acto seguido, esa persona se puso a correr. Elisa corrió detrás, tratando de alcanzar a aquel ser, preguntarle qué sucedía, qué recuerdos tenía. Necesitaba saber. Le urgía saber. Pero aquel extraño ser seguía corriendo, ignorando sus llamados.

De pronto aquel ser se detuvo en seco. Elisa también lo hizo, quedándose detrás de él, observándolo. Después de unos pocos segundos, Elisa vio como de su espalda surgían dos gigantescas alas. Boquiabierta observó como ese ser le dedicaba una rápida mirada por sobre el hombro, siempre sonriendo, y emprendía el vuelo. Ella lo siguió, gritando para que regresara, pero no parecía escucharla. Elisa siguió corriendo, pues era lo único que podía hacer, no quería quedarse sola para siempre en ese extraño mundo. Sin mirar dónde pisaba, corrió por horas y horas, con la vista siempre en el cielo, donde aún podía divisar a ese ser, que la aventajaba en velocidad, que se iba perdiendo en el horizonte.

Elisa sintió un vacío en el estómago cuando su pie no encontró lugar dónde apoyarse. Había estado corriendo sin mirar por dónde iba y ahora había dado un paso en falso hacía el vacío. Así Elisa vio cómo caía entre medio de los altos edificios, mientras los obreros de la construcción veían, con horror, cómo Elisa se estrellaba contra el suelo.

Elisa no alcanzó a pensar o sentir nada, solo se abandonó a lo que venía, y cerró los ojos. Después de un rato, sintió que nada sucedía, y eso le extrañó. Decidió que tenía que abrir los ojos, pero le daba miedo hacerlo. Lentamente, abrió uno primero, y entrevió unas nubes que jugaban a esconderse en la copa de los árboles que tenía a su alrededor. Abrió el otro ojo y vio que se encontraba acostada aun. Cuando se levantó pudo divisar su lugar de trabajo. Asombrada, Elisa pensó: "Después de todo, solo fue un sueño". Y se sintió aliviada, pero algo le molestaba. Cuando estaba llegando a la puerta de su edificio, algo llamó su atención. A la vuelta de la esquina reconoció a una persona. Estaba parado, solo, mirándola y sonriendo. Siempre sonriendo. Estiró una mano en dirección a ella, como invitándola. Ella le devolvió la sonrisa y se encaminó hacía él. Siempre sonriéndole, siempre descalza, sin mirar atrás, ni a su alrededor, donde una multitud comenzaba a juntarse, horrorizada, alrededor del cadáver de una joven que acaba de caer de un edificio en construcción.



lunes, 13 de agosto de 2012

Cuatro largos años.

A lo mejor no he hecho bien en dejar pasar un día, a lo mejor da lo mismo. A lo mejor ni siquiera me hubiese acordado de no ser por ese comentario, lo cierto es que últimamente me he acordado de ti, y de lo mucho que te extraño, que extraño lo que eramos.

Han pasado largos cuatro años, que se han hecho nada, que han pasado volando, que, honestamente, ni los sentí pasar. Y acá estoy, nuevamente, terminando una etapa importante de mi vida, tomando decisiones importantes que impactarán adelante, en un futuro que aún no estoy lista para aceptar.

A lo mejor hasta la inspiración me ha abandonado, y lo peor es lo que deja atrás.

sábado, 28 de abril de 2012

Tratando de buscar la inspiración

" A veces la vida te da limones"

Melissa cerró el libro que estaba leyendo, una extraña ridiculez acerca de "autosuperación" que jamás entendería. Siempre pensó que estos libros serían ridículamente optimistas, y por supuesto, bastante ilusos. Sin embargo, este libro tenía dejos de pesimismos en cada página, en cada párrafo.
Suspiró, agobiada. El calor la estaba sofocando. Miró para fuera, llovía torrencialmente. Tomó su abrigo y salió.
Mientras caminaba debajo de la lluvia, la gente caminaba apresurada, tratando de llegar luego a su destino, de evitar mojarse más de lo que ya estaban. Melissa se detuvo, ¿hacía dónde se dirigía?. Miró alrededor y se sintió desorientada, de pronto no reconocía esas calles, ni sus nombres.
Siguió caminando, pensando en que tarde o temprano podría ubicarse, después de todo, no había avanzado tanto.
Tras unos pasos descubrió que ya no estaba en la ciudad, pero distinguía un prado y se dirigió hacía allí. Al llegar, descubrió un campo de girasoles. Decidió pasear un rato entre ellos, observando que la lluvia comenzaba a despejarse. "La vida debería darte girasoles, en vez de limones" pensó Melissa, "todo sería más fácil".

De pronto, Melissa divisó a una persona en la lejanía. No lograba distinguir bien quién era, si era hombre, mujer, niño, anciano, pero se acerco a ella. Mientras lo hacía, esa persona comenzó a avanzar, lento al principio, luego más rápido. Melissa la persiguió, y mientras corría pensaba que cada vez se alejaba más de casa. Mientras más corría, menos podía recordar su hogar, su familia, sus cosas.

Después de un rato perdió de vista a aquella persona, perdió de vista el hermoso campo de girasoles, perdió de vista su ciudad y su hogar. Se encontraba en medio de la nada.

Decidió descansar, ya había tenido suficiente por hoy. Se recostó en el suelo, donde luego se quedó dormida.

Cuando despertó, Melissa solo recordaba haber soñado con unos girasoles. Se había quedado dormida con  el libro encima. Apartó "A veces la vida te da limones" y se levantó, mirando hacia fuera, sin recordar mucho de su extraño sueño.

La vida de Melissa continuó, sin sobresaltos que valga la pena destacar, pero Melissa nunca estuvo tranquila. Siempre tuvo la sensación de ser observada, todo el tiempo. Cada vez que veía un girasol se inquietaba y miraba a su alrededor.
Hacía el final, Melissa conservaba apenas la razón, y la albergaron en un hogar, donde pudiese disfrutar sus últimos días de vida, donde Melissa pudiese disfrutar entre los jardines, dibujando girasoles, como lo había estado haciendo desde ese extraño sueño, sin dejar de percibir aquella extraña presencia, aquella escurridiza sensación que la observaba.

Desde lo lejos observaba a Melissa, mientras veía cómo esta perdía la razón, sin poder hacer nada al respecto. La sociedad jamás la comprendería, nadie en su sano juicio lo haría. Mientras observaba a Melissa acercarse a un acantilado, una lágrima corría por su mejilla.

Melissa se dirigía hacia su campo de girasoles, dispuesta a pasar un rato, hasta que la lluvia cesase, preocupada sólo por volver luego a su hogar.

domingo, 8 de mayo de 2011

Angels

" Would fall".




Betty era una niña de tan solo 7 años, que soñaba con ser cantante, actriz, veterinaria, superheroína. Cada año cambiaba sus sueños, tan rápido como posaba su atención en diversas modelos a seguir en su vida, influenciada por los shows de la TV, por revistas, los juguetes de moda. Todos los que los conocían decían que era una niña especial, con un extraño talento de encantar al mundo, decían que era muy bien portada (con una excepcional maldad de vez en vez, nada anormal para alguien de su edad y con su nivel de curiosidad). Solía pasar horas en el parque, jugando sola, pues a pesar de lo encantadora que era, prefería no tener la compañía de otros niños. Jugaba con su peluche favorito, un gato negro llamado "Cenizas", al cual llevaba a todos lados y hacía partícipe de sus aventuras.




Betty vivía con una tía, pues su madre había muerto cuando ella era muy pequeña, y su padre las había abandonado un poco antes de eso. Muchos dicen que su madre había muerto de pena por el abandono, otros dicen que el padre se fue precisamente por la enfermedad de ella. Nadie supo nunca qué pasó en realidad. La niña quedó a cargo de su familiar más directo, la hermana de su abuela materna. Una señora mayor, que adoraba el arte, las colecciones y los pasteles, a quién Betty llamaba "Nana". Muchos conocidos de los padres de Betty no estuvieron de acuerdo en que fuera a vivir con Nana tras la muerte de su madre, sin embargo, no pudieron hacer mucho más, pues "Nana es muy extravagante" no es un argumento lógico (ni válido) ante ningún juez. La gente decía que el vivir con Nana hacía que Betty fuese una niña tan solitaria, y que jugara todo el día sola, con Cenizas, o pasara horas escuchando las fantásticas historias de la Tía Nana, gracias a los cuales Betty tenía dificultades para distinguir entre lo real y lo ficticio.

Betty además era una gran lectora, pero le gustaba leer historias sobre historia. Historias reales, historias fantásticas, historias reales modificadas a fantásticas, sin interesar qué era qué, para después soñar que era una valiente princesa, que lucharía contra el malvado dragón y liberar a su reino (por continuar, espero...).






pD: leer la historia de tu familia, en especial una vida como la que ha tenido mi abuelita, es una extraña sensación.




Me he obligado a hacer una historia sin fin, a ver si actualizo más seguido.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Missing U

Endless Love

My love,
There's only you in my life
The only thing that's bright

My first love,
You're every breath that I take
You're every step I make

And I
(I-I-I-I-I)
I want to share
All my love with you
No one else will do...

And your eyes
Your eyes, your eyes
They tell me how much you care
Ooh yes, you will always be
My endless love

Two hearts,
Two hearts that beat as one
Our lives have just begun

Forever
(Ohhhhhh)
I'll hold you close in my arms
I can't resist your charms

And love
Oh, love
I'll be a fool
For you,
I'm sure
You know I don't mind
Oh, you know I don't mind

'Cause you,
You mean the world to me
Oh
I know
I know
I've found in you
My endless love
o
Oooh-woow
Boom, boom
Boom, boom, boom, boom, booom
Boom, boom, boom, boom, boom

Oooh, and love
Oh, love
I'll be that fool
For you,
I'm sure
You know I don't mind
Oh you know-
I don't mind

And, YES
You'll be the only one
'Cause NO one can deny
This love I have inside
And I'll give it all to you
My love
My love, my love
My endless love

domingo, 1 de agosto de 2010

Su historia y la de ella


Por lo que he podido deducir, la lectura es uno de los grandes impulsores de mi imaginación, en conjunto con las emociones fuertes y el mal clima. Como últimamente he estado expuesta a cualquier cosa menos a las inspiradoras, mi blog se ha visto abandonado. Hace poco, sin embargo, pude apreciar cosas que me dieron tiempo para pensar, y al parecer mi imaginación echó a andar, y no la quiero desperdiciar.
Antes de volarme escribiendo algo quiero agradecer a mi chiquitito hermoso, que me ha dado tantas alegrías y me ha echo crecer. La entrada anterior a esta es muy hermosa, y sé lo difícil que es para ti ese tipo de cosas. Es lo más bello que he recibido, y te lo agradezco enormemente.
Cuando había decidido que ya no quería recordar.
Los recuerdos suelen ser algo muy doloroso, sean buenos o malos recuerdos, pues, aunque sean momentos felices los que vengan a la mente, sabes que existe al menos un poco de nostalgia al querer volver atrás. Escribir es lo contrario a muchas cosas que se hacen diariamente. Ella pensó que es extraño cómo para muchas cosas se debía concentrar en lo que hacía, y cómo era mejor hacer aquellas cosas sin distracciones. Por otro lado, cuando se sentaba a escribir, necesitaba los "distractores", ya fuera música, imágenes, una plaza con lluvia, con olor a lluvia. Necesitaba desconectar su mente de todo, incluso de lo que quería escribir. Debía esforzarse en no pensar. Y escribir solamente, esperando a que algo saliese. Ojalá algo bueno, por supuesto. No es entretenido empezar a escribir y querer borrar lo que ya haz escrito. Es por eso que existen los editores, pues cambiar lo que una ha escrito es sumamente difícil, no hay manera de que otras palabras reflejen exactamente lo que quisiste decir en ese momento, y es necesario que alguien más las interprete para poder encontrar otras palabras quizás más adecuadas. Esta vez escribía una historia triste, sobre una mujer desesperada.
" No se convencía del todo de lo que acababa de hacer. Sabía que su acto no había sido malo, pero se sentía como la peor persona del mundo, había causado daño a las personas que más quería y ni siquiera era su culpa. "A la larga será lo mejor"- pensó. Volvió a mirar hacia abajo, ese paisaje siempre la tranquilizaba. Hacía poco que había llovido, y como cada vez que esto sucedía había escalado a ese lejano edificio cubierto de viejas piedras. Un edificio viejo y abandonado, sin luces, que le permitía apreciar el paisaje en plenitud. Rara vez llovía, por lo que rara vez se presentaba una oportunidad así, y esta había llegado en el momento preciso. "Ver desde aquí hacia abajo es como las decisiones que tomamos. Rara vez son tan claras. La mayoría de las veces ni sabemos lo que hacemos, simplemente actuamos. Pero hay ocasiones en las que todo es tan claro que es imposible equivocarse. Esta vez me ha tocado una situación así, justo ahora, que se presenta una paisaje igual de extraño, y sé exactamente qué hacer, aunque me quiera convencer de lo contrario"-pensar así le dio mucha más tranquilidad. Estiró los brazos como queriendo iniciar alguna especie de viaje, un viaje en vuelo hacia ese bello paisaje. La mayor parte de este no eran más que edificios, pero si uno prestaba atención podía ver mucho más que eso, podía observar a gente emprendiendo el camino hacia sus trabajos, gente molesta, gente alegre, gente tranquila. Gente ajena a todo lo demás que sucedía. Y ella se sentía ajena, observando todas esas innumerables vidas.
Sintió la necesidad de inclinarse hacia adelante, sin importar lo que eso significara y por un momento sintió el viento correr por su cara. Luego sintió un tirón por su espalda y cayó bruscamente en el suelo de piedras. Pensó que se había quedado ciega, pues no pudo distinguir nada y el cielo había cambiado de color. Se demoró un par de segundos en comprender que, a pesar de haber sentido el tirón y el golpe en el costado de su espalda, se encontraba tendida boca abajo. O al menos así se sentía..."

Se detuvo al escribir la historia. Siempre tenía problemas con los finales. Ni siquiera ella sabía si su personaje seguía con vida o no. Le costaba comprender lo que había escrito y decidió que no haría el final ese mismo día, aunque sabía que eso solo perjudicaba la historia, pues cuando el hilo se rompía era casi imposible retomarlo. Dudó por un instante. Luego se levantó, abandonó lo escrito y se fue a refugiar en algún lugar de inspiración, como por ejemplo la pequeña puerta que daba al techo de su casa, un lugar tranquilo, silencioso y frío. En el aire había un cierto dejo de lluvia. Seguramente eso la podría inspirar nuevamente. A lo lejos oyó perros ladrando, quizás no iba a ser tan tranquilo después de todos. Recostó la cabeza un par de minutos, para meditar. Y luego, todo fue negro."
Escrito bajo los efectos de i-Dosing

jueves, 11 de marzo de 2010

"- Les pido a todos su atención- se aclaró la garganta antes de seguir hablando- sé que nuestro contrato preveía una situación muy distinta a la cual nos enfrentamos hoy.
Lisa escuchó ese discurso de lo lejos. Era extraño escuchar a un extraño emitir la disculpa que ella tendría que estar dando en esos momentos.
Habían sucedido tantas cosas últimamente, y ahora esto. Lo que la hacía vivir, lo que la mantenía en un mundo deseable, su sustento de vida y su principal fuente de ingreso la había abandonado. Y lo que es peor, había decepcionado a mucha gente con esto. Más de lo que había pensado.

Prefirió no seguir escuchando ese patético discurso a su nombre en el cual no había sido consultada ni invitada a presentar. Simplemente la ignoraban. Quizás pensaron que le hacían un favor, y quizás en realidad lo hacían. Se dio media vuelta y cruzó la puerta para comenzar a caminar en una fría tarde que ya llegaba a su fin. Tenía ambas manos enterradas en el fondo de su abrigo, una de ellas aferraba fuertemente un mp3 que tocaba lentamente "Delayed Devotion" y lo remetía hacia sus oídos por unos raídos y parchados audífonos que habían durado más de lo que cualquiera habría esperado. Observó el vaho saliendo de su boca y apretó paso hacía la nada.
Amaba caminar sin rumbo fijo, con la música puesta. Antiguamente era una gran fuente de inspiración. Hoy, hasta se cansaba escogiendo un bue repertorio para escuchar en el mp3.
" Si resulta que si, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche" le dijo Calamaro suavemente al oído esa noche "ella no va a volver y la pena me empieza a comer...adentro". Sintió esas palabras como una pequeña predicción y se preguntó en qué estaba Calamaro cuando escribió aquella canción.

Siguió caminando pensando en que gracias a aquel discurso la estaban haciendo desaparecer poco a poco de este mundo. Quizás en esos mismos momentos la gente se estaría olvidando de ella y se estaría concentrando en la próxima promesa.

Algún día en el futuro sentiría deseos de volver y de poner a prueba la certeza del método. Tal vez alguien la recordaría como algún ser lejano que algún día formó parte de sus vidas. Algo así como cuando te cruzas con gente en la calle y te saludan. Al final pasas todo el día tratando de recordar quién era y de dónde le conocías.

Recordó una vez que una apuesto hombre la saludó cruzando la calle que daba al amable kiosko que la recibía siempre con sus cigarros de mala clase, pero que ella tanto amaba. Tanto así que dejó que carcomieran lentamente sus pulmones en una agradable masa de humo.
Recordó también que ese hombre traía un agradable ramo de flores en su mano izquierda, que le arrancó una sonrisa del rostro. Y es que las mujeres amamos las flores.

Recordó a su antigua amiga a quien esos mismos cigarros habían dejado en un estado irreconocible. Aún eran buenas amigas. Y aún mantenía una fogosa y esporádica relación con un primo de su amiga. Un amigo también, que la había ayudado a superar numerosas etapas, pero que no había podido con esta.
Quizás debería ir a visitarlo algún día de estos y probar si él se acordaría de ella. O tal vez debería a buscar al apuesto hombre de las flores y preguntarle por qué la saludó ese día, hace tantos años atrás


Si, definitivamente le encantaba caminar y divagar... y aún le encantaba, aunque sospechaba que desde ese día podría adquirir todo un nuevo significado..."

martes, 2 de marzo de 2010

La peor tragedia...

Los recientes acontecimiento me han dejado practicamente sin habla, ni hablar por el profundo desprecio hacia oportunistas y directamente hacia los flaytes.
A veces pienso que soy un poco cobarde al no dejar de lado mis propias comodidades o me repudio al pensar que quizás me aburro un poco al no encender la tele o a usar lo mínimo el pc por un pequeño intento de ahorrar energía y pienso "¿para qué? si sé que el resto no lo está haciendo", y luego me odio un poquito a mi misma, porque ese mismo tipo de pensamiento es el que nos lleva al caos que hoy reina en los sectores más afectados de nuestro país.
Al momento del terremoto pensé muy poco y me asusté mucho, tanto así que ni me imaginé consecuencias en el momento. Ni se me ocurrió pensar que el epicentro no había sido en Santiago, con lo fuerte que había sido en este sector. Tampoco que en esos momentos había gente quedando atrapada en lo que antes eran sus hogares, y que, si lograban sobrevivir, entonces quedarían en la calle, con una vida de esfuerzos desvanecidos. Realmente el tener mi hogar en pie y entero, con ninguna necesidad es mucho más de lo que cualquiera puede pedir en estos momentos.
1 de cada 8 chilenos decían por ahí, 1 de cada 8 fue afectado directamente por este terremoto. Las imágenes son impactantes, la incomunicación, desesperante.
Me siento egoísta por no querer botar mi proyecto, y es que falta tan poco para terminar con todo esto y nos hemos sacado la cresta trabajando para que funcione. Ojalá ya desde mañana podamos enfocar nuestra energía en la gente que lo necesita, en ordenar un poco la situación. Y si no se puede, en ayudar en lo mínimo. No acaparando, no malgastando y no dando falsas alarmas. Lo ideal es estar todos bien informados en tanto medio que existe hoy en día para mantenernos unidos como país.

Este sábado a la madrugada el mundo entero volcó sus miradas en los chilenos, que tantas veces pensamos en catástrofes ajenas como algo lejano para nuestro país. Incluso las catástrofes que no ocurrían tan lejos. Hoy nos vemos afectados por una de ellas, y lo que es peor, nos vemos enfrentados a la desesperación humana ante la incertidumbre y la desinformación. Hemos visto que existe gente desesperada, y gente directamente mala, como la que provocó los incendios en Concepción. A veces es difícil discernir qué tipo de gente es cada uno.
Se nos ha puesto en un tipo de situación que pone a prueba el capital humano de nuestro país. Ojalá salgamos adelante luego.

martes, 19 de enero de 2010

Es muy impresionante cómo con tan poquito todo se puede ir a la mierda.

Te extraño

jueves, 10 de diciembre de 2009

Gracias :3

Esto es algo que una personilla muy especial me envió el día de mi cumpleaños y que quería compartir con ustedes.
Me demoré en hacer mención de esto, y es que he andado un poco ocupada, pero estoy muy agradecida porque el gesto es enorme. A pesar de las distancias me hiciste llegar uno de los mejores regalos que recibí ese día, junto con otras cosillas más.
Aquí es cuando uno ve que tus amigas no te han olvidado, porque te enviaron lo que sea, o te llamaron, pero quisieron estar presentes ese día, y no saben cuanto lo agradezco, no se pueden imaginar lo reconfortante que es saber que ustedes están ahí, no importa que. Aunque debo admitir que sí las extraño mucho, y que me gustaría quizás volver al colegio una vez más para poder estar con ustedes y escuchar las bromas que nacían en esas horas insoportables de algunas asignaturas.
Las quiero y gracias.

No menciono quien escribió esto, porque no sé si estará de acuerdo en que esto se publique, de todas maneras ella sabe quien es y espero que entienda que esto es en muestra de mi gratitud.

" Me admiro de tu paciencia, de tu obediencia, me admiro de que seas calmada, adulta de vez en cuando, pero aun así una niña, de que aún seas capaz de jugar.

Sabes que te quiero, y sabes que ya no hay vuelta, te voy a seguir queriendo siempre, aunque nos cueste encontrarnos en esta vida, que a veces, hace las cosas más complicadas en vez de hacerlas simples.

Espero que días como este hayan muchos, que las cosas del pasado se repitan una y otra vez en el futuro, que las sonrisas sean sonrisas siempre, que el cariño no te falte, que las ganas de vivir siempre te sobren, que lo que te es difícil ahora, se haga fácil mañana, que las piedras se hagan plumas, que el cielo sea siempre azul y el sol siempre tenga un tiempito para darte, que las cosas no se olviden, que nunca pierdas el camino, o baste una corta reflexión para hallarlo, que aquellos a quienes ames te amen, que nunca odies ni te odien, que si existe un dios te tenga siempre en estima.

Quiero que estés contenta, que la soledad venga sólo cuando la llames, que el llanto esquive tus ojos y que cuando llueva siempre tengas refugio.

Te ofrezco un hombro, una mano, un pie. Te ofrezco un mundo de colores, el país de nunca jamás, que al crecer, no olvides lo que fue ser niño..."

Muchas gracias, no lo había dicho. Está muy lindo y me hace bien oírlo.


Pd: no me reí, solo sonreí :3

jueves, 5 de noviembre de 2009

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

A veces siento que este es el único lugar donde puedo descargarme... es el único lugar que aguanta a una pendeja como yo.

jueves, 29 de octubre de 2009

I don't want to keep waking up every morning.... i just don't see the point anymore.

I'm too tired...and there is so long before this ends.

sábado, 12 de septiembre de 2009

A veces crees que lo superaste, que ya volviste a hablar de eso y todo está bien. Pero hay cosas que no quieres volver a escuchar, y cosas que no quieres perdonar. Que extraño como una sana y amena conversación puede echar todo abajo.
Esas cosas siempre pasan.

martes, 11 de agosto de 2009

Stupid Thing

Why sometimes things goes so freakin' good, so perfectly fine, and instead of that you have this stupid bad feeling? And it's not even the kind of feeling that you can ignore... or you can (at least) know what it's about. No, you just hide behind some reason, but it's not the correct one. It's just an excuse, or maybe you do feel bad about it, but it's not the reason that gives you that annoying feeling.
Why, if everything it's going so well? why? Why can't you just enjoy it?
Stupid thing...



Granpa... i really miss you

lunes, 6 de julio de 2009

La otra semana a Puerto Montt...no lo sé, pero quizás sea mejor.


Si hay una cosa que detesto en este mundo (entre muchas cosas que quizás detesto) es sentir que me mienten, o que simplemente no me toman en cuenta, que ni siquiera me escuchan...

Detesto ser tan estúpida, detesto perder el control.

Detesto que las cosas no me resulten, que se den largos periodos en el que las cosas simplemente van mal.

Detesto que algunas cosas cambien, pero más aún detesto haber pasado tantos malos ratos y haber gastado tanto tiempo y tanta energia en intentar cambiar, y peor aún, no haberlo logrado.

Detesto escuchar a la gente, enterarme por otros de mis propios defectos, como si yo no los supiera. Detesto que me recriminen todo el rato, que piensen que soy inhumana, que tengo el corazón de piedra. Detesto que me hagan sentir así.

Detesto haber esuchado a toda esa gente, lamento el haber intentado hacerles caso y odio sentirme tan estúpida ahora por dañar a otros intentando hacer lo imposible.

Y en estos momentos....

A veces me gustaria no estar aqui, no ser yo...

Quizás no deba seguir viendo realmente a ciertas personas.
Parece que no importa qué haga, las cosas salen mal...y algunos salen heridos.

jueves, 2 de julio de 2009

¿Qué tanto te tiene que haber dañado algo para que, tanto tiempo después, te siga dando sentimientos, aunque ya no tenga nada, pero nada que ver contigo, aunque ya no te interese. Qué tanto, como para que el mero recuerdo aflore todo tipo de cosas en ti...?


Hace tiempo que no veia un par tan gordas...

miércoles, 1 de julio de 2009



Te amo



Te amo


Te amo




Te amo aunque te piques si te gano jugando wii. Te amo aunque me molestes y te pongas pendejillo.

Es más, te amo no "aunque" hagas esas cosas. Te amo porque esas cosas te hacen como eres.

Te amo por ser tan lindo conmigo, por tenerme tanta paciencia, por ser el mejor hombrecillo que podría llegar a encontrar.

Te amo porque eres original, porque piensas lo que crees y crees en lo que piensas. Te amo porque eres verdadero, honesto, simple.

Te amo porque siempre me impresionas, porque me apoyas, porque estas ahí.

Te amo porque eres tan complicado para algunas cosillas, pero aún así te mantienes como alguien sencillo de alma.

Te amo por ser tan puro, tan niño para tus cosas. Pero cuando lo necesito eres un hombre maduro, dispuesto a apoyarme, a retarme, a hacer lo que sea necesario.

Bebé te amo demasiado.


Algun día seré una bajista, ya lo verás.